“Viretest: un remedio para las conjuntivitis virales”, es el proyecto que ganó hace unos años el premio mayor de un concurso Innovar del Ministerio de Ciencia de la Nación.
En él, investigadores del Departamento de Química Orgánica de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA) demostraron que el compuesto es efectivo para tratar la conjuntivitis viral más común, que es producida por el adenovirus, que es muy contagiosa y que por ahora no tiene tratamiento específico.
Además, es efectivo para tratar la queratitis estromal herpética, una enfermedad ocular provocada por el virus Herpes simplex, que es la principal causa de ceguera infecciosa en los países industrializados y el primer motivo de rechazo del trasplante de córnea.
Por si esto fuera poco, también es antiinflamatorio, importante porque el enrojecimiento y la inflamación ocular que ocasiona la conjuntivitis pueden conducir a la consulta médica. Suele recetarse un corticoide y un antibiótico, pero el antimicrobiano sólo será útil si el causante de la enfermedad es una bacteria. Los virus no son sensibles a los antibióticos. Lo mejor que puede lograrse hoy en día es esperar a que el virus cumpla su ciclo (generalmente dura poco más de una semana) y desaparezca.
Los experimentos muestran que la droga no actuaría directamente sobre la partícula viral sino que ejercería su acción en la célula hospedadora, evitando que los virus se apropien de la maquinaria celular para multiplicarse.
Al día de hoy Viretest ha sido patentado en Argentina, EEUU y en la Unión Europea a nombre del Conicet, y su desarrollo como medicamento está a cargo de una empresa farmacéutica de capitales nacionales.